Reseña de Alpheratz (por Elena Rosillo)

Fuente: http://www.caninomag.es/todos-a-una-nuestros-libros-favoritos-de-2015/?utm_source=facebook&utm_medium=social&utm_campaign=facebook_publicacion

 

Jorge Castro - Alpherazt

 

     Nos explica el periodista y escritor Manuel Domínguez Moreno en el prólogo de este poemario, editado por Poesía eres Tú, queAlpheratz es el nombre por el que conocemos a la estrella más brillante deAndrómeda. Una estrella desconocida que ilumina sin saberlo las noches de un planeta lejano, lejanísimo, en el que miles de hormigas cósmicas la admiran, también muchas veces sin saberlo. Muy pocos saben que esa pequeña luz es en realidad un astro que resiste toda la boina de contaminación madrileña para ser el último reducto de la pureza del cielo. Una estrella que, a miles de kilómetros de aquí, brilla con una luz cegadora y desproporcionada. Casi igual que las estrellas que cada martes recorren un pequeño rincón de Chueca, admiradas sin saberse reconocidas, brillantes a pesar de ser lejanas para la mayoría, resistiendo la contaminación informativa y cultural de las calles madrileñas, guardando aún la pureza de las noches en las que Valle-Inclán se reflejaba de manera convexa en el Callejón del Gato. Se trata de un micro abierto de música, de cantautores. Y uno de ellos, al que en esta ocasión denominaremos como el más brillante, aunque nunca fuimos dados a las comparativas, se hace llamarJorge Castro.

     En su voz resuenan las voces de todos aquellos que le precedieron, de todas las estrellas extintas que han repartido su esencia entre las más jóvenes. Es la estrella de una constelación de estrellas enterradas bajo tierra, con voz de Ismael Serrano, Paco Ibañez, incluso Joaquín Sabina. Eso sí, de sus letras se desprende que no es solo música lo que alberga ese arcón de almas puras. Es poesía, de esa a la que mancillar con música sería privar su carácter evocador. EnAlpheratz, Jorge Castro da cuenta de que no todo es música en su vida, que la poesía no es música, y no es solo verso libre, como ahora parece. Que Federico García Lorca (a quien dedica su primer poema) no está olvidado, que la métrica tiene un sentido y que, a veces, lo más urgente son los sentimientos a los que solo un crucifijo en forma de poema puede conseguir exorcizar. No hay mayor pretensión en Jorge Castro que la de hablar de lo que, por universal, algunos en esta liquidez han dado en denominar como superado; de lo que bien podría parecer decadente, pero resulta necesario. De lo que ya se ha hablado mil veces, pero siempre encuentra un prisma distinto. De, por ridículo que parezca así expresado con tan solo una palabra en tiempos de diarrea teórica, amor. Decía Kierkegaard que el amor “es todo, da todo y se lleva todo”. Hasta el desencanto de saberse estrella oscurecida por la contaminación. También decía Glen Hansard que “stars are underground”. A veces hay que sacar el amor del lugar donde lo tenemos enterrado, y la poesía siempre fue (y siempre será) el mejor vehículo para ello. Y los poetas como Jorge Castro, la marioneta ideal para expresarlo.

Posted in Últimas noticias.